Las relaciones de nuestras entidades con las empresas ordinarias y la propia administración, deben ser abordadas desde un enfoque colaborativo ofreciéndoles un valor diferencial como empresas de iniciativa social centradas en la excelencia, aportando soluciones innovadoras a la demanda tanto publica, como privada, desde la cooperación.

El colectivo en salud mental adolece de un posicionamiento fuerte en el ámbito empresarial, tanto en el ordinario, como en el de las entidades de Empleo Protegido. No hay más que recordar que los grandes Centros Especiales de Empleo a nivel Estatal, son de colectivos como el de la discapacidad, visual, intelectual, física o parálisis cerebral, todos ellos con un posicionamiento general muy ventajoso y asentado en el mayor tiempo de desarrollo de apoyos al empleo de sus colectivos.

En consecuencia, en el ámbito laboral en salud mental, el acompañamiento especializado en gestión y estrategia empresarial, es, si cabe, más complicado por la ausencia de un sustento estructural en el ámbito económico y de posicionamiento para cumplir adecuadamente sus fines.